MANEL CANO saca su primer disco en solitario (formó parte del grupo experimental NEVA) que os va a dejar con cara de no entender nada. El principal motivo de este factor sorpresa es la personalísima voz de este barcelonés, que hará huir despavoridos a los más impacientes ya que como él mismo reconoce corre el riesgo de que el público actual se quede en la anécdota de su voz y no valore sus canciones. Si se le dedica a este disco las escuchas necesarias, el esfuerzo tendrá su recompensa, y esta voz tan pasional y pulida en clases de canto, y que permite a Manel "expresar todo lo que lleva dentro", se convertirá en otra característica más de su música, e incluso te hará imitarla en los temas más pegadizos, que también los hay.
A grandes rasgos este "Asumir, borrar y reescribir" contiene folk, pop, y algo de música clásica o "culta"... Abre el disco el folk "En las próximas canciones", muy básico, parece como interpretado por una orquesta de pueblo o un grupo de niños, algo destartalada y he aquí gran parte de su encanto. La voz ingrávida en "La hora de la verdad" está acompañada por un sensible violín y el detalle de una voz femenina. "La canción pop de rigor" vuelve a repetir el esquema: Manel alargando las sílabas, la orquestina adornada por un violin que guía el tema hacía un estribillo maravilloso y evocador. Comentaba la conexión con la música clásica... "Fuengirola" es un vals que empuja a la gente a bailar en la plaza de ese pueblo imaginario, el violín ingrávido y balanceándose, los gorgoritos de Món Feijoo a lo diva Castafiore y un resultado sereno, solemne y deslumbrante.
El inicio con la guitarra acústica en "Prólogo y desenlace" parece traernos un tema más actual, pero el espejismo dura lo que tarda en aparecer de nuevo el violín. Los coros de Carrie Lewis y las cuerdas son el lazo que acaba de adornar este delicado presente. En "Asumir, borrar y reescribir" (la canción) la voz de Manel se muestra más expeditiva, más intensa en un ambiente algo fantasmal, de regusto al siglo pasado, difuminada, crepuscular, como de otra época en blanco y negro. El ambiente pretérito también se respira en los aires de jazz y tango de "Ejercicios de mímica" y en la solemne y espectral "Borrones y cuentas viejas".
"Hay ciertos demonios" es un folk pop bien hilvando que en algún momento puede recordar a Nacho Vegas, con violín y clarinete y un estribillo arrebatador y alborotador donde Manel da rienda suelta a su voz. Cierra este trabajo "Recuerdos" de forma extraña, una canción al piano o banda sonora para pelicula muda, apartándose del tono general del disco.
MANEL CANO es una propuesta extraña y arriesgada pero vale la pena hacer el esfuerzo.
http://manelcano.bandcamp.com/
domingo, 14 de septiembre de 2014
domingo, 17 de agosto de 2014
COBARDE "Amor patada" (2014, Siete Señoritas Gritando)
COBARDE no son la reencarnación indie-psycodélica del gran Chiquito, ni tampoco la última banda epatante como puede darnos a entender la sorprendente portada de este su primer largo "Amor patada" (en el interior el muchacho cambia el chuletón de Girona por un pie de cerdo). Tan pusilánime y falto de valor nombre no se corresponde con la energía que desprende este cuarteto formado en el bar Cassette de Barcelona.
Los dos temas iniciales sitúan el listón muy alto, ya que son dos buenas canciones y muy retentivas."Esos amigos" tiene un marcado ritmo, ocurrentes juegos de palabras y guitarras planetarias; le sigue "Amor patada", significados enfrentados y rock de guitarras psycodélicas, ritmo hormigonado y haciendo referéncia a la letra de la canción" saltando todo de golpe... y volando por los aires".
A continuación en "La isla" encontramos más guitarras adictivas, un ritmo intenso y un precioso estribillo, de nuevo regusto planetario con la bonita voz en primer plano. En "Espejo de barbero" adquiere protagonismo el evocador y flotante teclado, todo está bajo control, la tranquilidad se impone. Y así, sucediéndose las buenas canciones llegamos al ecuador del disco: "Vida de oferta" es el hit pop de COBARDE. Vitalista, adictivo y muy contagioso, mezclando las señas de identidad de la banda en sus cantidades exactas: voz en primer plano (doblada con muy buen gusto en los coros), un ritmo insobornable sin restar espacio al resto de componentes, un estribillo grandioso y un crescendo guitarrero final desbordante y visceral.
Tras este inicio tan vertiginoso es complicado mantener el nivel, o puede que el resto de temas no tengan tanta pegada como los reseñados hasta ahora, aunque cada uno puede tener sus gustos al respecto. Se suceden a partir de aquí las canciones con predominio de guitarras envolventes y planetarias (en clara referencia al grupo granaíno por excelencia, al que COBARDE me recuerdan en muchas ocasiones pero con la ventaja de cantar mejor y más clarito) unas veces, más volcánicas y magnéticas en otras, y sólo en "Sin éxito" parecen desmarcarse un poco del conjunto penetrando en unos pasadizos más oscuros, más psycho, caóticos y saturados, donde pasamos del zumbido guitarrero desbocado a unos remansos de paz donde la voz adquiere un atractivo matiz soñador para volver sin remedio al zumbido de fondo.
cobarde.bandcamp.com
www.cobarde.es
www.7argh.com
Los dos temas iniciales sitúan el listón muy alto, ya que son dos buenas canciones y muy retentivas."Esos amigos" tiene un marcado ritmo, ocurrentes juegos de palabras y guitarras planetarias; le sigue "Amor patada", significados enfrentados y rock de guitarras psycodélicas, ritmo hormigonado y haciendo referéncia a la letra de la canción" saltando todo de golpe... y volando por los aires".
A continuación en "La isla" encontramos más guitarras adictivas, un ritmo intenso y un precioso estribillo, de nuevo regusto planetario con la bonita voz en primer plano. En "Espejo de barbero" adquiere protagonismo el evocador y flotante teclado, todo está bajo control, la tranquilidad se impone. Y así, sucediéndose las buenas canciones llegamos al ecuador del disco: "Vida de oferta" es el hit pop de COBARDE. Vitalista, adictivo y muy contagioso, mezclando las señas de identidad de la banda en sus cantidades exactas: voz en primer plano (doblada con muy buen gusto en los coros), un ritmo insobornable sin restar espacio al resto de componentes, un estribillo grandioso y un crescendo guitarrero final desbordante y visceral.
Tras este inicio tan vertiginoso es complicado mantener el nivel, o puede que el resto de temas no tengan tanta pegada como los reseñados hasta ahora, aunque cada uno puede tener sus gustos al respecto. Se suceden a partir de aquí las canciones con predominio de guitarras envolventes y planetarias (en clara referencia al grupo granaíno por excelencia, al que COBARDE me recuerdan en muchas ocasiones pero con la ventaja de cantar mejor y más clarito) unas veces, más volcánicas y magnéticas en otras, y sólo en "Sin éxito" parecen desmarcarse un poco del conjunto penetrando en unos pasadizos más oscuros, más psycho, caóticos y saturados, donde pasamos del zumbido guitarrero desbocado a unos remansos de paz donde la voz adquiere un atractivo matiz soñador para volver sin remedio al zumbido de fondo.
cobarde.bandcamp.com
www.cobarde.es
www.7argh.com
miércoles, 30 de julio de 2014
ALEXANDRE LACAZE "Les recifs de l´espoir" (2014, Medusa Prod.)
Nacido en Málaga y residente en Mérida, ALEXANDRE LACAZE saca bajo su nombre "Les recifs de l´espoir", atrás queda su anterior proyecto L´AVALANCHE , lo que no significa un cambio de estilo ya que al fín y al cabo continúan siendo sus propias canciones bajo un nuevo envoltorio. A Alexandre le edita el disco el sello francés Medusa Prod, que como en los viejos tiempos ha puesto a disposición del artista el estudio de grabación, los músicos, la producción y la remasterización. Green Ufos distribuye y promociona.
El acabado de este "Les recifs de l´espoir" es de una gran calidad artística, y es que Medusa ha tirado la casa por la ventana y ha puesto a disposición de Alexandre a cuatro músicos profesionales del ámbito jazzístico de Marsella, y que desgraciadamente por motivos de presupuesto no veremos por aquí (lo que en el país donde más festivalazos se organizan por metro cuadrado no deja de ser sorprendente).
El disco es precioso, vaya esto por delante. Cada nueva escucha te proporciona nuevos placeres, y en ello tiene también mucho que ver la aterciopelada voz de Alexandre. Además el francés es una lengua que bien cantada siempre queda romántica, elegante y delicada... aunque te estén recitando la lista de la compra. Pero tranquilos que no es este el caso.
"Rue de la soif" es una balada melancólica y romántica (¿todas las baladas lo son?), la instrumentación contenida te va encaminando a un estribillo de plácida y balanceante melodía (cerrar los ojos y ya me contareis). Le sigue la cristalina "Je serei là" con la guitarra a fuego lento. En "Coquillage" me imagino a la banda (con esos jerseis blancos a rallas) en la entrada de una taberna portuaria marsellesa, hilvanando con el acordeón una balada marinera "mediterraneamente", que repiten en la siguiente "Oh dites-moi capitain".
En "Les fleurs immortelles" Alexandre electrocuta a sus músicos y consigue un tema que se debate entre la luz que aporta su voz de chansonnier brillante en el estribillo y la instrumentación más oscura con un piano apocalíptico y ese ambiente tan a lo Bad Seeds. Maravillosa mezcla, mi tema preferido.
Las baladas dulces y quebradizas se suceden: "A quoi sert", "Halaine" o "Alice darrière le miroir". Alexandre las borda. Destacar la voz y la guitarra en "Ne pleure pas jeannette" ambientada cual nana o fábula, descubro que es una canción tradicional. Seguro que su madre se la cantaba en su infancia. Cierra "Final" una despedida breve e instrumental donde oímos como vibran y tiemblan las cuerdas de la guitarra.
ALEXANDRE LACAZE ha grabado una pequeña obra de arte. Lo sé yo y ahora también lo sabéis vosotros. Además se merece que la gente lo escuche. Porque es un profesor con una hija que no duda en coger su guitarra y recorrerse media España para tocar sus canciones -a veces ante seis o siete afortunados, entre los que yo me he encontrado-, perder una guitarra (afortunadamente recuperarla) y repetir a la semana siguiente con la misma ilusión... ALEXANDRE LACAZE es el principal motivo por el que debería aprender francés.
www.alexandrelacaze.wordpress.com
www.l-avalanche.com
El acabado de este "Les recifs de l´espoir" es de una gran calidad artística, y es que Medusa ha tirado la casa por la ventana y ha puesto a disposición de Alexandre a cuatro músicos profesionales del ámbito jazzístico de Marsella, y que desgraciadamente por motivos de presupuesto no veremos por aquí (lo que en el país donde más festivalazos se organizan por metro cuadrado no deja de ser sorprendente).
El disco es precioso, vaya esto por delante. Cada nueva escucha te proporciona nuevos placeres, y en ello tiene también mucho que ver la aterciopelada voz de Alexandre. Además el francés es una lengua que bien cantada siempre queda romántica, elegante y delicada... aunque te estén recitando la lista de la compra. Pero tranquilos que no es este el caso.
"Rue de la soif" es una balada melancólica y romántica (¿todas las baladas lo son?), la instrumentación contenida te va encaminando a un estribillo de plácida y balanceante melodía (cerrar los ojos y ya me contareis). Le sigue la cristalina "Je serei là" con la guitarra a fuego lento. En "Coquillage" me imagino a la banda (con esos jerseis blancos a rallas) en la entrada de una taberna portuaria marsellesa, hilvanando con el acordeón una balada marinera "mediterraneamente", que repiten en la siguiente "Oh dites-moi capitain".
En "Les fleurs immortelles" Alexandre electrocuta a sus músicos y consigue un tema que se debate entre la luz que aporta su voz de chansonnier brillante en el estribillo y la instrumentación más oscura con un piano apocalíptico y ese ambiente tan a lo Bad Seeds. Maravillosa mezcla, mi tema preferido.
Las baladas dulces y quebradizas se suceden: "A quoi sert", "Halaine" o "Alice darrière le miroir". Alexandre las borda. Destacar la voz y la guitarra en "Ne pleure pas jeannette" ambientada cual nana o fábula, descubro que es una canción tradicional. Seguro que su madre se la cantaba en su infancia. Cierra "Final" una despedida breve e instrumental donde oímos como vibran y tiemblan las cuerdas de la guitarra.
ALEXANDRE LACAZE ha grabado una pequeña obra de arte. Lo sé yo y ahora también lo sabéis vosotros. Además se merece que la gente lo escuche. Porque es un profesor con una hija que no duda en coger su guitarra y recorrerse media España para tocar sus canciones -a veces ante seis o siete afortunados, entre los que yo me he encontrado-, perder una guitarra (afortunadamente recuperarla) y repetir a la semana siguiente con la misma ilusión... ALEXANDRE LACAZE es el principal motivo por el que debería aprender francés.
www.alexandrelacaze.wordpress.com
www.l-avalanche.com
sábado, 7 de junio de 2014
THE THREE GENERATIONS "Poverty in the land of plenty" (2014, Autoeditado)
Trío compuesto por José Montero (guitarra y voz), Eduardo Abad (batería) y Alberto María (bajo) burgaleses de Salas de los Infantes. En el 2010 consiguieron alzarse con el título al mejor álbum de Castilla-León para Mondosonoro con "Pillage", y ahora nos presentan un energético "Powerty in the land of plenty" impregnado de aromas del punk de los 70, el garage, el stoner rock y otros estilos retro en palabras del propio grupo. Ocho canciones producidas por Raúl de Lara (Varry Brava, Second) donde se impone la fuerza y pegada de los equipos analógicos.
Abren como una estampida de high-energy rock con la incendiaria "The middle of nowhere" de voz y coros combativos, y "Greddy politicians" con guitarrazos impactando cual martillo pilón, perfecta para saltar en los conciertos y derramar la birra sobre el pardillo de al lado que no deja de joder con el iphone. El stoner rock está representado con "Miss media" donde las cuatro cuerdas del bajo te golpean el estómago mientras surcas la autopista a toda velocidad."Economic Bibbles" es mi canción preferida: un ambiente más oscuro, afterpunk, con las guitarras más flexibles, como si fueran muelles que incitan tímidamente al baile. Pero es sólo un espejismo antes de volver a los sonidos más trepidantes y depredadores: en "Liar" la voz y los coros consiguen destacar de entre la caña y el raca-raca que caracteriza a la banda, y lo mismo sucede en "The forgotten voter" donde la voz de José lucha por escabullirse de las devastadoras y feroces guitarras. "Food speculation" es un hard-rock de guitarras abrasadoras y contundentes (como todas), con un ritmo más marcado y pesado que nos introducen en un breve remanso que dura lo que dura dura, es decir, casi nada... para volver a las guitarras desfibriladoras y el ritmo "a cara de perro". Cierran el trabajo con un "I don´t need a savior" que te deja con cara de tonto: un power-pop que se da de ostias con el resto de temas del disco, que podría poner fondo musical a alguna campaña publicitaria pero de difícil justificación dentro de este buen disco.
www.thethreegenerations.es
Abren como una estampida de high-energy rock con la incendiaria "The middle of nowhere" de voz y coros combativos, y "Greddy politicians" con guitarrazos impactando cual martillo pilón, perfecta para saltar en los conciertos y derramar la birra sobre el pardillo de al lado que no deja de joder con el iphone. El stoner rock está representado con "Miss media" donde las cuatro cuerdas del bajo te golpean el estómago mientras surcas la autopista a toda velocidad."Economic Bibbles" es mi canción preferida: un ambiente más oscuro, afterpunk, con las guitarras más flexibles, como si fueran muelles que incitan tímidamente al baile. Pero es sólo un espejismo antes de volver a los sonidos más trepidantes y depredadores: en "Liar" la voz y los coros consiguen destacar de entre la caña y el raca-raca que caracteriza a la banda, y lo mismo sucede en "The forgotten voter" donde la voz de José lucha por escabullirse de las devastadoras y feroces guitarras. "Food speculation" es un hard-rock de guitarras abrasadoras y contundentes (como todas), con un ritmo más marcado y pesado que nos introducen en un breve remanso que dura lo que dura dura, es decir, casi nada... para volver a las guitarras desfibriladoras y el ritmo "a cara de perro". Cierran el trabajo con un "I don´t need a savior" que te deja con cara de tonto: un power-pop que se da de ostias con el resto de temas del disco, que podría poner fondo musical a alguna campaña publicitaria pero de difícil justificación dentro de este buen disco.
www.thethreegenerations.es
lunes, 26 de mayo de 2014
ESTEVE MASCLANS "Fine Thanks" (2014, Autoeditado)
En el cd no hay más información que su título y el de las doce canciones que lo componen. Una vez le dedicamos un tiempo a su contenido nos sorprende la juventud de ESTEVE MASCLANS. Sólo 20 años. Está claro que sus primeras influencias, supongo que fruto de las escuchas musicales de sus padres, George Harrison, Bob Dylan o The Beatles no son suficientes para alumbrar un trabajo de la calidad de este "Fine thanks". Y es que ESTEVE MASCLANS tiene el valor añadido, y es su maravillosa capacidad para componer canciones con el calendario en los 60 y 70. Él mismo se reconoce como un insaciable investigador de estilos y propuestas musicales, de The Doors a Jeff Buckley, y de Caravan a Pink Floyd o Syd Barrett.
Abre este trabajo con el melancólico y balsámico instrumental "Intro", y lo cierra completando el círculo con otro instrumental, "Final", donde brotan guitarras etéreas y abstractas creando un ambiente sedante y embriagador. Y entre medias otra vez prescinde de su voz para colarnos una "Nana" que hace honor a su nombre. Pero ESTEVE también le saca un gran partido a su voz, que en un par de baladas me evoca a Oasis: en "Ear years" acompañando a un tema de regusto americano o en "Orange Skies" malogrando unas cuerdas de esencia Tindersticks por exceso de azúcar. Las influencias antes reseñadas van asomando por el resto de los temas: el country pop de "Take it", el pop que tímidamente te empuja al baile en "Silver", y ese rock setentero de "I don´t care", con coros femeninos negros, y bailable que recuerda tímidamente a cuando los Primal Scream ondearon la bandera sudista.
Sigue su curso el disco con la obligatoria parada en la experimentación cósmica de "Girls", y en la pastoral y evocadora "Girls of the winter" que evoluciona hacia unos guitarrazos rock turbulentos y alucinados.
Un buen trabajo, donde ESTEVE no esconde sus (buenas) influencias. Ahora toca esperar hacia dónde evoluciona en búsqueda de su propio camino.
www.estevemasclans.com
www.facebook.com/MasclansEsteve
Abre este trabajo con el melancólico y balsámico instrumental "Intro", y lo cierra completando el círculo con otro instrumental, "Final", donde brotan guitarras etéreas y abstractas creando un ambiente sedante y embriagador. Y entre medias otra vez prescinde de su voz para colarnos una "Nana" que hace honor a su nombre. Pero ESTEVE también le saca un gran partido a su voz, que en un par de baladas me evoca a Oasis: en "Ear years" acompañando a un tema de regusto americano o en "Orange Skies" malogrando unas cuerdas de esencia Tindersticks por exceso de azúcar. Las influencias antes reseñadas van asomando por el resto de los temas: el country pop de "Take it", el pop que tímidamente te empuja al baile en "Silver", y ese rock setentero de "I don´t care", con coros femeninos negros, y bailable que recuerda tímidamente a cuando los Primal Scream ondearon la bandera sudista.
Sigue su curso el disco con la obligatoria parada en la experimentación cósmica de "Girls", y en la pastoral y evocadora "Girls of the winter" que evoluciona hacia unos guitarrazos rock turbulentos y alucinados.
Un buen trabajo, donde ESTEVE no esconde sus (buenas) influencias. Ahora toca esperar hacia dónde evoluciona en búsqueda de su propio camino.
www.estevemasclans.com
www.facebook.com/MasclansEsteve
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




